Los genios no lloramos

Los genios no lloramos

El caso es que no paraban. Hablo de turistas y visitantes que recorrían las zonas turísticas en el cacharrito este llamado segway y en bicis eléctricas, comandados por un guía también subido a uno de estos cacharros, y la verdad que la idea me pareció maravillosa y extrapolable a nuestra Lorca.

Modo ironic on en clave de Sol (o no)

Fue una gran revelación y me sentí como aquel ciego de la película “Le fabuleux destin d’Amélie Poulain” en el que ayudado por la protagonista se recorre el parisino barrio de  Montmartre viendo sin ver pero sensorialmente alterado pues ésta le explica todo aquello que sucede a su alrededor. ¿Pero cómo pude estar tan ciego? De verdad que fue verlo, pensarlo, asimilarlo, extrapolarlo a mi ciudad y acto seguido sentarme en una terracita a tomarte una tapita para celebrar mi nivel de genialidad. No lloré, pero no lloré no porque el hallazgo en sí no lo mereciera sino simple y llanamente porque los genios no lloramos, así somos, que le vamos a hacer…

Mientras degustaba mi tapita con mi caña de rigor no paraban de pasar y pasar. A veces paraban delante de un monumento y el guía les explicaba algunas cosas y luego seguían. Aprovechaban para ajustarse el casco, reían, comentaban la jugada…en definitiva, se lo estaban pasando de lujo. Así que pedí un boli al amable camarero y en una servilleta empecé a tomar notas para esta impertinencia. El camarero me ofreció también un diccionario y extrañado le dije que no, que esta vez no iba a hacer falta, y entonces caí en la cuenta que me conocía al decirme “acho, Martín”, cayendo en la cuenta de quién era. Había compartido barra y mandil con él en un restaurante costero y ahora estaba por aquí y seguía en el gremio, que había elegido esta ciudad para volver a estudiar y tener otras oportunidades lejos de su querida Lorca. Me despedí de él con un abrazo y le dije que con un poco de suerte en breve me tendrá de cliente fijo o quién sabe, otra vez de compañero de bandeja.

El caso es que no paraban. Hablo de turistas y visitantes que recorrían las zonas turísticas en el cacharrito este llamado segway y en bicis eléctricas, comandados por un guía también subido a uno de estos cacharros, y la verdad que la idea me pareció maravillosa y extrapolable a nuestra Lorca. Imaginad que los visitantes y turistas pueden hacer el recorrido desde el Parador a La Plaza de España y luego hacer un tour por lo que queda del casco histórico subidos a un chisme de estos.  Así, a ojo, la visita se iría a la hora y algo y se haría muy divertida y claro, qué mejor reclamo para el resto de turistas que van a pie para usar este servicio. Es que incluso nuestros afamados y visionarios hosteleros podrían poner paradas en sus establecimientos donde aparcar estos vehículos para que turistas y visitantes se dejen su dinero con las maravillas gastronómicas que ofrecemos. Y esto se podría hacer por itinerarios, el primero que empezara en el Parador, bajada por los barrios altos hasta el casco histórico y vuelta para arriba y en distintas horas poder hacer itinerarios sacando el máximo rendimiento a estos artilugios tan modernos. Ojo, y ya sé que podéis pensar que son caros, pero en realidad no lo es: un segway de calidad y nuevo se puede comprar por 2500€ y una bici eléctrica por algo más de 600€.  Y sí, que no estamos para dispendios, pero con la gran cantidad de turismo que afortunadamente recibimos, incluso esta idea puede llegar a alguna compañía privada y que siguiendo los dictados de la libre empresa y del neoliberalismo asuma los riesgos dado nuestro potencial turístico. Es que ya estoy viendo a un guía vestido con nuestros trajes típicos de moros, cristianos, judíos, mudéjares, celtas y vándalos subido a una cosa de estas guiando a los turistas aprovechando las fiestas de San Clemente.

Llegados a este punto, si habéis conseguido llegar hasta aquí leyendo seguro que muchos pensareis que de verdad soy un genio, y otros (supongo que la mayoría) que esto que estoy escribiendo es una estupidez. ¿Y la movida del ascensor del castillo no lo es?

Hasta la próxima impertinencia.

Posts Carousel

Leave a Comment

Your email address will not be published. Required fields are marked with *

Latest Posts

Top Authors

Most Commented

Featured Videos