PUNTO Y FINAL


Debido al constante bombardeo informativo al que estábamos sometidos, hubo algunos momentos en los que muchas personas llegaron a pensar que se le había ido de las manos el control del territorio al Estado.

Redaccion
@elsoldelorca

A quien corresponda 31 octubre, 2017


Hace unos días, justo antes de que se llevara a cabo el sainete final, cuando se declaró una supuesta independencia de Cataluña basada en una ensoñación impropia de quienes tenían la responsabilidad de gestionar los intereses de los ciudadanos que le dieron el mandato para ello. Pues justamente ese mismo viernes de infausto recuerdo, llegué a la conclusión palmaria de que todo aquello no iba a ninguna parte.

No es que no se pudiera ir viendo que iba a ser así por todos los acontecimientos que se deslizaban con rapidez a lo largo de los días: salida de empresas a marchas forzadas, mensajes claros y meridanos de aviso del resto del mundo en el sentido de no aceptar ningún movimiento unilateral, manifestaciones, esta vez sí, de una parte, de la población de la misma Cataluña rechazando sin ambages el camino hacia el aislamiento y la república bananera propuesta por algunos. Pero, aún así, y debido al constante bombardeo informativo al que estábamos sometidos, hubo algunos momentos en los que muchas personas llegaron a pensar que se le había ido de las manos el control del territorio al Estado.

Y en esto estábamos el viernes 27 de octubre, algunas horas antes de la “proclamación” cuando vi por televisión una imagen que me llevo al convencimiento pleno y sin ningún género de dudas de que toda aquella farsa estaba abocada al más estrepitoso de los fracasos.

Y como se suele decir; una imagen vale más que mil palabras. En esta ocasión sí que fue bueno el silogismo y me hizo ver lo que no me había permitido vislumbrar con tanta claridad.

A saber: Una persona cuyos rasgos delataban su procedencia africana. Alguien que vendía banderas con “la estelada” , que supuestamente iban a representar a la nueva república, se afanaba por ofrecérselas a los manifestantes que estaban atrincherados a las puertas del parlamento catalán.

No creo que haya imagen más potente para llegar a la conclusión del fracaso del llamado “Proces”. Mientras las grandes empresas, hasta representar más de un tercio, ya habían cambiado su sede social fuera de Cataluña, los nuevos negocios que se establecían eran la venta de banderas de pretendida nueva tierra en las calles de Barcelona.

Si es que la realidad es tozuda, y a veces rompe las alas a las ensoñaciones y delirios que algunos pretenden imponer al resto.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

 

meme-lelpicoesquina

meme-aquiencorresponda

meme-hablandobajito2

meme-todoquedaencasa

meme-laimpertinenciaconstatnte

meme-tecnolorca

meme-hayqueseguir

meme-lapalabraembrujoazahar

meme-unaciudadmuchasrealidades

meme-pokerdebastos

meme-porelarticulo33

meme-lapielquequieres

meme-reflexionescontigo

meme-cafe-digital-con-juan-bermudez

 

Tú publicidad aquí