REFUGIADOS

REFUGIADOS

Los países de acogida establecen convivencia con personas extranjeras, la inmensa mayoría acostumbrados a las relaciones ordenadas y respetando la ley y la cultura del país acogedor, como debe ser.
Esta protección tiene su riesgo, porque el proceso de acogimiento no puede ser tan selectivo como para detectar, de entre los refugiados, personas indeseables, capaces de acometer acciones deleznables, asesinos, lobos con piel de cordero, que en nombre de su religión o secta van segando vidas de las mismas personas que los ayudan.

Hola amigos seguidores de ‘El Sol de Lorca’. He de saltarme la tercera parte de mis mini-relatos “Inocente “, no voy a poder localizar a Lola Lafayette, que estos días navideños se traslada a Boston, allí tiene dos hijos con sus respectivas familias y resulta más cómodo para todos que se traslade ella, al menos mientras sus nietos sean pequeñines.
Pero si quería comentaros la consternación que es mundial, o sea aquí al lado, con las personas que han de salir de sus territorios, dejarse sus casas, sus familias por motivos de guerras fratricidas.
Las personas desplazadas se agrupan en función de determinadas características. Los inmigrantes aventureros, los económicos y los que se ven expulsados de sus países de origen. Las democracias consolidadas poseen mecanismos solidarios que se ponen en marcha en menor o mayor medida, en función de sus posibilidades o sus políticas.
Los países de acogida establecen convivencia con personas extranjeras, la inmensa mayoría acostumbrados a las relaciones ordenadas y respetando la ley y la cultura del país acogedor, como debe ser.
Esta protección tiene su riesgo, porque el proceso de acogimiento no puede ser tan selectivo como para detectar, de entre los refugiados, personas indeseables, capaces de acometer acciones deleznables, asesinos, lobos con piel de cordero, que en nombre de su religión o secta van segando vidas de las mismas personas que los ayudan.
Estas personas, muchas de ellas indocumentadas, difícilmente se puede saber ni su trayectoria, ni su perfil, salvo con una investigación exhaustiva, a veces inabordable por su volumen, pueden, sin que nadie pueda impedirlo, llevarse por delante la vida de muchos.
Actos terroristas en suma, que muchos son abortados, la mayoría, merced a los mecanismos policiales, pero seguridad, plena garantía, no vamos a tener mientras esto esté así. ¿Soluciones?, cada vez más lejos y mientras tanto, además del genocidio, se destruyen joyas arquitectónicas como Palmira o Alepo.
Feliz Navidad a las gentes de buena voluntad.
Mari Sol Morente Sánchez.

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