Tu última libertad

Tu última libertad

El miedo es una emoción que nos envuelve por doquier, pero si te penetra hasta convencerte de que no hay otras opciones, es porque has abierto la puerta a quien te lo sirve en bandeja. Recuerda que igual que abriste la puerta, puedes cerrarla, porque tu libertad no puede serte arrebatada si tu no lo permites. Eres dueño de tu dolor y de tu alegría. No eres dueño de las circunstancias, pero sí de cómo vivirlas y afrontarlas. No olvides la última de tus libertades, tu libertad interior.

Si miramos los sucesos en el mundo podemos preguntarnos qué está ocurriendo, dónde está la razón y el discernimiento en las personas, cómo es posible que los ciudadanos empujen por voluntad propia vagones que les llevan a la esclavitud personal, a la separación, a excluir a otros seres humanos, sin darse cuenta que un día no muy lejano pueden ser ellos los excluidos y perseguidos.

El sistema parece haber entrado en la locura, o quizás si miramos atrás, solo podamos decir que no salió de ella, ni aprendió nada de las épocas oscuras para la humanidad. El miedo parece haberse apoderado de una parte importante de la población. Miedo a no formar parte de este tremendo e indigno sistema que empobrece, violenta, enferma, esclaviza y mata. Sin embargo, por más corrupto y enloquecido que esté, jamás podrá despojarnos de nuestra última libertad. Jamás.

Porque cuando una persona se da cuenta de que aunque el sistema le aparte, la vida le incluye, deja de ser manejado por los hilos con los que unos pocos o muchos enloquecidos o interesados tejen el entorno que nos envuelve. Sabe que por mucho que le influya, él sigue teniendo libertad. Su última libertad.

Victor E. Frankl decía: “Todo puede serle arrebatado a un hombre, menos la última de las libertades humanas: elegir su actitud en una serie dada de circunstancias, de elegir su propio camino”. Esto lo dijo un hombre que conoció el sufrimiento en su más alto grado y sobrevivió a varios campos de concentración. Sin embargo, eligió conservar la última de sus libertades: su actitud ante las circunstancias.

El miedo es una emoción que nos envuelve por doquier, pero si te penetra hasta convencerte de que no hay otras opciones, es porque has abierto la puerta a quien te lo sirve en bandeja. Recuerda que igual que abriste la puerta, puedes cerrarla, porque tu libertad no puede serte arrebatada si tu no lo permites. Eres dueño de tu dolor y de tu alegría. No eres dueño de las circunstancias, pero sí de cómo vivirlas y afrontarlas. No olvides la última de tus libertades, tu libertad interior.

Hay muchas personas en el camino de la vida que un día decidieron cambiar su rumbo. Pararon por un momento y ampliaron su mirada para ver lo que la vida podía ofrecerles y dijeron: “No, el miedo para ustedes. Yo decido vivir con libertad”. Estas personas parecen inmersas en el sistema y sin embargo caminan por otra vereda. Deciden su propio camino. Eligen mirar a los ojos a aquel con el que se encuentran, comparten su pan y su sonrisa, y sacan su mano del bolsillo para ayudarle a caminar en momentos de flaqueza.

Otros, sin embargo, deciden mirar de reojo, guardan su cartera por miedo a que se la roben y del bolsillo sacan un arma con el que apuntar. Total, creen que no es su responsabilidad, quizás porque los nuevos gobernantes les dan permiso. Pero la mala o buena noticia es que sus actos siempre son su responsabilidad, nunca la de otro.

Siguiendo con el ejemplo de vida de Frankl recordemos nuevamente sus palabras: “Cuando ya no somos capaces de cambiar una situación, nos encontramos ante el desafío de cambiarnos a nosotros mismos”. Y al final, siempre aparece la última de nuestras libertades: elegir cómo vivir nuestras experiencias. Nuestra libertad camina de la mano de nuestra dignidad. De nosotros depende.

[irp posts=»14723″ name=»ENTRE LA QUEJA Y LA ACEPTACIÓN»]

1 comment

Posts Carousel

Leave a Comment

Your email address will not be published. Required fields are marked with *

1 Comment

  • Juani
    15 noviembre, 2016, 0:20

    Enamorada de tu palabra. Besos hermosa!!

    REPLY